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| Information overload, de SparkCBC |
Según la Wikipedia, la sobrecarga informativa, infoxicación o infobesidad es un concepto generalmente usado en conjunto con varias formas de comunicación por computadora tales como el correo electrónico. Se refiere al estado de contar con demasiada información para tomar una decisión o permanecer informado sobre un determinado tema. Grandes cantidades de información histórica para analizar, una alta tasa de nueva información siendo añadida, contradicciones en la información disponible, una relación señal/ruido baja dificultando la identificación de información relevante para la decisión, o la ausencia de un método para comparar y procesar diferentes tipos de información pueden contribuir a este efecto.
¿De dónde surge el término?
El término (del inglés information overload) fue acuñado en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock.
El término Infoxicación, por su parte, fue introducido por Alfons Cornella en 1996 y hace referencia a la idea de que la sobrecarga de información que recibe un usuario, en especial de Internet en todas sus formas, puede causarle la sensación de no poder abarcarla ni gestionarla y, por tanto, llegar a generarle una gran angustia. Este término, infoxicación, surge de la unión de las palabras información e intoxicación.
¿Cómo nos afecta?
Como explica Laura Sánchez en su artículo en diariofemenino, si estás leyendo este artículo y a la vez estas contestando al Whatsapp, te acaban de llegar dos e-mails, te estás dando cuenta de que algo se cuece en Twitter y varios de tus amigos han subido enlaces interesantes a tu muro de Facebook, probablemente no consigas terminar de leerlo. Es lo que se conoce como infoxicación. Y las consecuencias de esta gestión acelerada de la información que recibimos son el estrés, la falta de productividad y la superficialidad.
Se produce así, en contra de la intención original de Internet una desinformación importante, y lo que parece una ventaja se torna inconveniente. Sin embargo, parece que tendremos que ser capaces de superar nuestros periodos de intoxicación, porque las empresas valoran cada vez más esta capacidad multitarea de estar pendientes de mil cosas a la vez.
¿Cómo podríamos conseguir una mejora de nuestra productividad personal?
En ese mismo artículo Laura nos da unos cuantos consejos de los que me gustaría hacerme eco para evitar la infoxicación producida por la avalancha informativa:
- Aprender a seleccionar la cantidad de información que recibimos. No dejes toda la responsabilidad en manos de Google y decide por ti mismo a través de qué medios quieres que te lleguen las noticias de actualidad, por ejemplo. Lo ideal es que elijas un par de páginas ideológicamente diferentes, para poder contrastar, y te olvides del resto.
- Cambiar tus pautas de comportamiento en redes sociales como Facebook también te puede ayudar a no desperdiciar tu tiempo ni tu capacidad cognitiva. No tienes que leer todo lo que publican tus amigos, sobre todo si son enlaces sobre temas que no te interesan, pero puedes seguir manteniendo tu educación en las redes sociales y seguir interactuando poniéndole un "me gusta". Y en Twitter, cuando algo te llame la atención, acude primero a la fuente original para informarte de lo que está pasando y luego selecciona los hashtags más interesantes. No puedes leerlo todo.
- En cualquier caso, para poder mantener nuestras capacidades cognitivas y reducir el estrés y la ansiedad generada por el ritmo frenético que impone el uso de Internet, conviene desconectar de vez en cuando. Pero desconectar de verdad, de nada sirve que apagues el ordenador y te vayas a tomar un café con tus amigos si sigues contestando correos desde tu smartphone.
¿Quién me puede contar más?
Alfons Cornella: "Infoxicación..."
Laura Sánchez: "Infoxicación: cómo nos afecta la sobredosis informativa de Internet"
Laura Sánchez: "Infoxicación: cómo nos afecta la sobredosis informativa de Internet"




¡¡¡¡Felicidades!!!
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